La vieja Rusia

Rusia: frío mortal, tiranos, Siberia y el General Invierno, matanzas, estepas inmensas, vodka, catedrales con cúpulas de David el Gnomo, talentosos futbolistas indolentes, bellezas de ojos claros y pómulos marcados, el alma rusa… Topicazos. Para mí, que nunca he estado allí, Rusia significa escritores.

Por ejemplo, Vasili Grossman (1905-1964). Vida y destino, excelentemente editado por Galaxia Gutenberg (ojo a su catálogo) ha sido para mí uno de los mayores descubrimientos como lector en años. Decir que es el Guerra y Paz del siglo XX se ha convertido ya en otro lugar común, pero da una idea aproximada de esta novela-río con el horror de Stalingrado de fondo: una denuncia del estalinismo que Grossman no vio publicada (en la URSS lo de la disidencia no era cool y la KGB se quedó hasta con la cinta de la máquina de escribir del autor).

Vida y destino salió clandestinamente microfilmada de la Unión Soviética y se publicó en el extranjero en los 80 y en la URSS en 1988, un año antes de la caída del Muro. Grossman se ha hecho ‘popular’ en España en los últimos años. Hemos podido leer su última novela, Todo fluye, otra disección de la época de Stalin y del totalitarismo, e incluso libros que nos acercan a su figura, como Un escritor en guerra, publicado en Crítica por el muy recomendable historiador británico Antony Beevor.

Grossman fue corresponsal del Estrella Roja, el periódico del Ejército Rojo en la II Guerra Mundial. Al margen de sus artículos, recogió sus experiencias en cuadernos íntimos que no vieron la luz hasta que Beevor los recopiló y ordenó en este volumen que nos lleva con las tropas rusas de Stalingrado a Berlín, pasando por Treblinka y otros infiernos que no somos capaces de imaginar. Leed a Grossman, no os arrepentiréis.

EL DIABLO EN MOSCÚ

Años 30. El Diablo, acompañado por una cohorte de demonios, entre ellos un malicioso gato parlante, decide pasar una temporada en Moscú bajo la forma de un profesor alemán. No han ido de vacaciones. El Príncipe del Mal y sus secuaces provocan un caos de malentendidos, coincidencias y disparates que acaban con la vida de muchos y revelan las miserias de la condición humana bajo la tiranía.

El maestro y Margarita (Alianza Editorial) es la inclasificable novela de Mijaíl Bulgákov (1891-1940), una sátira que va mucho más allá para convertirse en una de las historias más originales que he leído (parte del relato transcurre en la Jerusalén de Poncio Pilatos y no causa ninguna extrañeza). Bulgákov la dejó inacabada y fue su mujer quien remató los capítulos finales en 1941, aunque el libro no pudo ser publicado hasta 1966, cuando la dictadura soviética había aflojado las riendas.

De hecho, nuestro hombre fue perseguido por el régimen soviético, aunque lo increíble es que no lo fusilaran. Bulgákov se atrevió a escribir una carta a Stalin en 1938 pidiéndole permiso para emigrar y el dictador en persona lo llamó por teléfono para pedirle explicaciones. El escritor no se atrevió a reiterar su petición…

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9 comentarios

Archivado bajo General, Historia, Novela

9 Respuestas a “La vieja Rusia

  1. Glo

    Acabo de empezar a leer Vida y Destino… por lo que decís promete, a ver qué tal. Y me habéis dado una idea para regalar “El maestro y Margarita”, espero acertar.
    Saludos

  2. Francisco Jódar

    No recuerdo, creo que lo vi en algún periódico.

    Saludos

  3. Gonzalo

    Todavía no he leido a Grossman pero ardo en deseos, ¿ Cómo lo descubriste ?

  4. Francisco Jódar

    Moreno, si no te gustan no me hago responsable, que conste, y tampoco devuelvo el dinero.

    Saludos

  5. Moreno

    Vamos a ver, Jódar, se me va a acumular la tarea: si el otro día al terminar de leerte salí corriendo para comprar “El quinto en discordia”, hoy no es que salga corriendo, es que voy volando a por “El maestro y Margarita”.
    Gracias por las recomendaciones.

  6. fullofgrace

    Absolutamente de acuerdo con Maestro y Margarita…
    Añadiría yo también a Gogol y sus Almas muertas, muuuy recomendable, aunque con tanto trasiego entre rusia y ucrania van a acabar resucitando a los pobres mujik…

  7. Francisco Jódar

    A mí es que los ‘árboles de personajes’, como tú los llamas, me ponen. Y son muy rusos.

    Saludos y gracias

  8. Absolutamente de acuerdo con Carmelo.

    A pesar del gigantesco árbol de personajes que, a priori, ralentizan la lectura, la experiencia es una auténtica gozada.

    Saludines, Paco

  9. Vida y destino no sólo es un descubrimiento tan inesperado como sorprendente sino que es una hemorragia de placer en la lectura.

    Un placer, eso sí, que en no pocas páginas es horror y escalofrío, como en el capítulo que cuenta el camino hasta una cámara de gas, quizá la única vez en mi vida que he tenido que dejar de leer un rato para recuperar el aliento y os prometo que no estoy exagerando.

    Enhorabuena por el blog, ha empezado muy bien.

    Un saludo,

    Carmelo