Hacer bodega

Alguien importante me contó que hay libros que vas acumulando aun sin la intención de leerlos de inmediato, y que a eso se le llama “hacer bodega”. Tiene mucho sentido, porque los libros son como el vino. Los hay para acompañar, ligeros, con cuerpo, para el postre o el aperitivo, espumosos… Como leer es un acto tan físico como mental, también se ven afectados por el clima, la altura, la luz, la latitud y, por supuesto, también emborrachan o provocan modorras invencibles.

En casa ajena hay dos cosas que observo con toda la discreción de que soy capaz, inversamente proporcional a mi grado de amistad con mi anfitrión: sus estanterías y sus botelleros (no tengo amigos con dinero… aún). El libro electrónico amenaza con cargarse la tarjeta de presentación que cualquier biblioteca supone, pero mientras llega o no la tinta electrónica al río, ¿por qué no ir haciendo bodega con buenos caldos literarios reservados para las grandes ocasiones?

UN TINTO CON CUERPO

Por ejemplo, con un buen Ribera del Duero. El hereje (1998) es la última novela publicada por el gran Miguel Delibes (sombreros fuera, por favor), y deja el mismo gusto que un Gran Reserva: firme, armónico y persistente. Es una historia de protestantes españoles perseguidos en el Valladolid de Carlos V (qué valor) que profundiza en las relaciones humanas como sólo un maestro puede hacerlo. Y todo con una prosa cristalina y un castellano riquísimo y natural en el que nada suena forzado y todo parece fresco y recién creado, incluso palabras, giros y expresiones de siglos.

BLANCO PELIGROSO

He leído tres veces La conjura de los necios, de John Kennedy Toole (1937-1969), y puedo asegurar que habrá una cuarta. No hablaré del suicidio de su autor, pero sí diré que esta novela me ha hecho reír a carcajadas como en una buena borrachera de Ribeiro y me ha dejado con la resaca propia de uno de esos blancos traicioneros. Con las calles de Nueva Orleans como escenario, me asombraron la disparatada existencia y aventuras y desventuras del inabarcable y disparatado Ignatius J. Reilly, acompañado por un delirante grupo de personajes. No es sólo una de las historias más divertidas que he leído. También es triste, y una obra maestra enloquecida.

ENTRA SOLO

Cuidado con el Cava. Se bebe sin esfuerzo y parece que no pega… hasta que te levantas de la mesa. Algo similar a lo que me sucedió con Rojo y negro, concluida en 1829 por Stendhal (1783 – 1842), un libro que recuerdo empecé a leer sin muchas ganas y que me absorbió casi sin darme cuenta. Es una obra tiránicamente dominada por su protagonista, Julien Sorel, una de las mayores criaturas novelescas del siglo de la novela por excelencia. Si lees Rojo y negro te adentrarás en la Francia postnapoleónica y verás a un plebeyo ambicioso y trepa fracasar en un mundo de rígidas jerarquías.Sus personajes te parecerán más vivos que esa gente con la que compartes autobús u oficina y al acabarla comprenderás por qué Stendhal dejó dicho para la posteridad que “sólo la imaginación escapa siempre a la saciedad”.

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5 comentarios

Archivado bajo General, Novela

5 Respuestas a “Hacer bodega

  1. Sublime. si hay algo que me gusta es leer y acopampañado de un vino, lo mejor que hay.
    sublime la comparacion.

  2. Gonzajda

    Recuerdo que me emocionó ” el hereje ” tanto como ninguna otra lectura.

  3. Francisco Jódar

    Ni idea, aunque conozco la serie, pero no la he visto.

  4. Fermín

    Enhorabuena Francisco por la comparación, me parece muy acertada e interesante. Quisiera preguntarte algo: He estado viendo una serie de vampiros llamada True Blood de Allan Ball, creador de A dos metros bajo tierra, que está basada en la novela Southern vampire de la escritora Charlaine Harris. No se si lo conoces y me gustaría saber si merece la pena o no. Gracias.

  5. “Hacer bodega” je, unir literatura con el vino me parece muy acertado… en mi caso creo que tengo muchos tempranillos de esos de los que pruebas muchos y solo algunos son maravillosos… pero los tengo encorchados aún
    Por otro lado, como me pasa con el vino, lo que me queda por probar! Asi que si abro algún reserva te haré caso

    Un beso