Elogio de las carnes

LA VENUS DE WILLENDORF, Luis Alberto de Cuenca

Entre las chicas norteamericanas
que estudian español en la academia
de enfrente de tu casa, hay una gorda
que es igual que la Venus de tus sueños.
Bajo una camiseta de elefante
que pone «University of Indiana
(Jones)» y unos pantalones de hipopótamo,
se mueve por el mundo con el arte
que le da su ascendencia mitológica.
Hace ya varios días que vigilo
desde el balcón su cuádruple barbilla
y el sol dorado de su cabellera.
Hace ya varios días que le envío,
cuando se pone a tiro de mis ojos,
dardos de amor y flechas de deseo.
Pero no llegan nunca a su destino.

Qué divertido sería que leyeran estos versos antes de cada desfile en la Pasarela Cibeles, donde los cuerpos impuestos por los hombres que no desean a las mujeres visten ropas que nadie se pondrá… ¿Sabías que el autor del poema -al que ya he sacado por aquí, y volveré a hacerlo- es también el letrista de esta canción de la Orquesta Mondragón? Atención, lo bueno del ochentero vídeo empieza más o menos a los dos minutos, con la irrupción del gran Popotxo, fabuloso en su papel de Rambo salvador de monjas y aquí travestido de estricta dominanta (vasca). ¡Rock & Roll!

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1 comentario

Archivado bajo General, Poesía

Una respuesta a “Elogio de las carnes

  1. gonzajda

    La pancetilla siempre abriga,

    ¡ Grande Popotxo !