Sí, pero…

Cuando estoy en forma -lectora, cuál si no- me gusta ponerme chulo con las novelas y emplazarlas a demostrar lo que pueden hacer. Las menos me rompen la cara a la primera y ya juegan conmigo como quieren hasta el final (¿conoces a Orhan Pamuk? El amigo de un amigo define como ‘destroza oficios’ a los tipos que ejercen una actividad con tal maestría que se cargan el escalafón. Pues bien, el escritor turco es de esos).

La mayoría adopta las maneras de una tranquilizadora rutina autocomplaciente y las olvido pronto: por ejemplo, las últimas de Paul Auster a partir de la insulsa Brooklyn Follies (2005), efectivas, magistralmente contadas, como siempre (Auster posee el raro don de la narración), pero fofas, carentes del nervio de las anteriores, lastradas por la agridulce sensación de lo ya visto, aunque quizá mi decepción provenga de mi vanidoso lado esnob (con negritas y todo), que escapa de la represión a la que lo someto para musitarme que yo ya me había enganchado a Auster cuando no lo conocían ni los lectores del Babelia.

Y hay una tercera categoría, a la que yo llamo la del “sí, pero…” En ella entraría la última novela que he leído, La isla inaudita (1989), de Eduardo Mendoza. Tenía ganas de meterle mano a Mendoza, del que he escuchado grandes elogios y que siempre me ha caído bien en las entrevistas, pero por unas cosas u otras no había encontrado el momento hasta que un inesperado regalo (gracias, Camino) me puso en las manos esta peculiar historia ambientada en Venecia.

Me ha parecido una obra menor. La inverosímil peripecia me ha divertido y el argumento intencionadamente caótico y arbitrario se sostiene en la ironía, gracia y eficacia estilística de Mendoza. En conjunto, resulta una lectura amena, pero mi sensación final ha sido: “Pues vale”. A pesar de lo dicho, encierra páginas excelentes y pasajes muy logrados que me incitan a leer otras novelas de Mendoza, porque me da que me lo puedo pasar muy bien. ¿Cuáles me recomendarías?

Y por cierto, ¿cuáles son tus libros “sí, pero…”?

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13 comentarios

Archivado bajo General, Novela

13 Respuestas a “Sí, pero…

  1. El hombre elefante

    Gracias por el apoyo Raquel,

    Frente contra-progre, por una memoria histórica menos populista y donde se muestren las sombras y luces del sufrimiento y conmoción vivida en el siglo XX.

    Vargas Llosa? Gómez Dávila, Giménez Caballero, Truman Capote, Valle-Inclán, aquí no hay “Sí, pero…” que valga, aquí se respira pura literatura.

  2. Francisco Jódar

    De Vargas Llosa sólo he leído ‘La fiesta del chivo’ y me pareció una pasada. Y eso que al parecer no es de lo mejor que tiene… Tendré que meterle mano. Y Proust me tienta, pero son tantos tomazos…

  3. Carmelo

    Pues precisamente recuerdo un “Sí, pero…” del propio Mendoza: “El año del diluvio”, que me pareció una cosa tan correcta como prescindible. Sumando el mío y el tuyo creo que voy a seguir sin hacerle mucho caso a este escritor.

    Todavía hay una clasificación peor que los “Sí, pero…”: los libros en los que, tras la última frase, te preguntas ¿por qué coño me he leído yo esto? Afortunadamente cada vez me pasa menos porque corto por lo sano antes.

    Al hombre elefante lo veo un poco pasado de paquidermia: del S XX son Proust y Vargas Llosa, así por decir sólo dos nombres…

  4. Jesús

    Los “sí pero…” son todos los de Palahniuk menos El Club de la lucha y todos los de Auster menos la Trilogía.

  5. Raquel

    Yo estoy con hombre elefante. El de ‘Trainspotting’ es un quieroynopuedo y Murakami un pesado. Los novelones del XIX son la hostia

  6. más NickCorey que nunca

    Joder, Hombre Elefante, ¿por qué no te cambias el nick por el de ‘Piolín’? ¿Con qué te limpias el culo, con seda de la India?
    Juer…

  7. Francisco Jódar

    Hombre elefante, me recuerdas a Álvaro Mutis, que decía que no le interesaban las cosas que habían pasado después de la caída de Constantinopla. La gente que gusta del ‘gore’ debería leer ‘La Ilíada’, está repleta de lanzas que desparraman sesos.

  8. El hombre elefante

    Sigo:

    – Trainspotting
    – Tokyo ya no nos quiere (esto no es ni un sí ni un ni fu ni fá ni mierda)

  9. El hombre elefante

    Sí pero:

    Toda la literatura post siglo XIX.

    Especialmente:

    – Noches de cocaína de Ballard
    – Factotum y casi todo lo escrito por Bukowski que no sea poesía
    – Soy Charlotte Simmons de Wolfe (caso parecido al de Auster, obra fofa)
    – Chuck Palahniuk (lo odio profundamente)
    – Murakami (todo).

    Murakami es como Jeunet, HIZO MÁS MAL QUE BIEN.

  10. Sonya

    Pues a mi ni fu ni fa el tan traído y llevado (sobre todo en transporte público) Los hombres que no amaban a las mujeres de Steig Larsson. Entretenido y nada más.

  11. Ferratinos

    Wilt no se aclara. Tiene brillos -sobre todo al desmitificar la idea de los que nacieron ratas de ciudad de que pasear una semana por el campo es idílico-, pero Sharpe no ha estado tan flojo desde El Bastardo Recalcitrante. Y hace 30 años de ese libro!

  12. Pep

    A mí me costó horrores acabarme “La invención de Morel”, de Bioy Casares. Menudo coñazo…

  13. “Secretos de alcoba de los grandes chefs”: sin peros. Un Irvine Welsh más delicado, maduro e hijoputa que el q mostró a las teclas de Trainspotting (el libro, no la peli), y mucho más fresco y abrasivo que en las gñéee, “Porno” o “Escoria”, que ya es decir. La traducción de Anagrama, además, acojona.
    POSESO.