Rubicón

Durante una temporada estuve tentado de hacer Filología Clásica. Me encantaba el griego y lo estudié dos años: Tercero de BUP y COU, y con muy buenas notas. La cultura grecolatina me atraía aún más que la lengua, pero gracias a los dioses, el latín no era lo mío, como repetidos suspensos fueron confirmando. Tampoco contribuyó a la causa que me iniciara en el “rosa, rosae” un profesor al que vi (literalmente) rascarse los huevos en clase con el pico de su mesa. Así que acabé en Periodismo, en la Complutense. Gran elección: no le pegaba un palo al agua y tenía todo el tiempo del mundo para leer, entre otros, libros ‘de romanos’. Y tebeos, como los geniales de Asterix, que, por cierto, tienen edición en latín.

Mantengo esa inclinación y no hay año en que no caiga algún título de historia o ensayo sobre la época o no me acerque a los clásicos, entre los que me inclino por los griegos, con Homero, el padre de tantas cosas, en cabeza. ¿Aburrido? A los criados a los pechos de Tarantino les diría que nunca me he topado con más sesos desparramados que en La Ilíada; o que Ulises, rico en ardides y amante esposo, se pasó por la piedra a todo bicho viviente en su Odisea de vuelta a Ítaca, incluida la temible hechicera Circe, un pibón que había convertido en cerdos a los compañeros del héroe, pero que le abría su lecho. ¿Penélope? En casa tejiendo y con la túnica quebrada. Ya se ve, sexo y violencia, el mundo no ha cambiado tanto como parece.

“LA SUERTE ESTÁ ECHADA”

Se dice que es la frase que pronunció Cayo Julio César cuando sus legionarios de la Decimotercera cruzaron el Rubicón, el pequeño río que hacía las veces de frontera legal entre la Galia e Italia, la humilde corriente que abría el paso a la península Itálica y, con ella, a Roma. Corría el 10 de enero del año 705 desde la fundación de Roma, el 49 a. C. Ese día empezó la Guerra Civil que marcó el principio del fin de la vieja República, y es el ocaso de ésta lo que narra Tom Holland en Rubicón: auge y caída de la República romana.

Holland es un historiador británico que ha triunfado como novelista y como divulgador en la BBC, y se entiende. La historia, muy compleja y documentada (tanto como pueda serlo un periodo del que conservamos tan pocos testimonios, aunque muy rico en ellos comparado con el resto de la Antigüedad), se lee como una novela, y salta ágilmente de las intrigas políticas de más alto nivel a la vida y personalidad de los grandes hombres (Cicerón, César, Pompeyo, Marco Antonio…), sin olvidar la mentalidad del romano de la época y la vida cotidiana de la ciudad, aunque lo que sabemos de esos años es sobre todo lo que conocemos de la élite oligárquica gobernante.

Es mérito de Holland sintetizar tanta información y condensarla en un relato divertido, inteligente y con espacio para interpretaciones e hipótesis discutibles, pero siempre estimulantes. Y mayor mérito todavía es encontrar el término medio entre los sesudos libros de historia plagados de notas, que, reconozcámoslo, pocos leen, y los de divulgación que se pasan de rosca y caen en la simpleza. Una capacidad para el equilibrio en la narración del pasado muy anglosajona, todo hay que decirlo.

Rubicón es apasionante, y si te interesa la historia de Roma (es la nuestra) harías bien en leerlo.

NOTA AUDIOVISUAL

¿Has visto Roma? Es una serie televisiva de dos temporadas que no pudo continuar por lo caro de su producción. Todo en ella es bueno: los guiones, los personajes (los protagonistas, Tito Pullo y Lucio Voreno, son un dúo con una relación amor-odio al estilo R2-D2 y C3-PO), la ambientación, las interpretaciones… La trama se desarrolla justo en los años finales de la República. Y hay escenas de cama y matanzas, que nadie se ponga nervioso. Recomendable verla en versión original, pese al acertado doblaje.

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1 comentario

Archivado bajo General, Historia

Una respuesta a “Rubicón

  1. Sabía yo que te gustaban las películas de romanos, briboncete! xD
    “Yo, Claudio” y “Claudio el Dios y su esposa Mesalina”, Robert Graves, imprescindibles (you know).
    Por cierto, todavía tengo un libro tuyo de historia de Roma que me dejaste, a), y no sabía que la serie de la HBO no tuvo tercera parte por falta de presupuesto, b), qué jevi.
    La verdad es que estaba de puta madre. Tengo la segunda temporada, por si la quieres. Nos podemos untar en aceite un día, la revisamos, y ya de paso te devuelvo el libro XDDDDDD.
    Saludos from la terreta!

    P.D. – Definitivamente, creo q me quedo con las mujeronas de la familia Claudia (de la serie). ¡Qué de señoras!