Zombis

Hasta que Ian Gibson no culmine su esforzada tarea y logre pasearse por todos los pueblos de España con la calavera de Lorca bajo el brazo, tendremos que conformarnos con zombis menos líricos. Como los de George A. Romero.

O como los de Zombies, antología publicada por Minotauro (un clásico de la ciencia ficción y la fantasía) que reúne relatos de escritores del género entre los que destaca Stephen King, y que esta Navidad he visto en manos de unos cuantos compradores que siguen las recomendaciones del Ministerio de la Cosa y regalan Cultura.

Los zombis dan mucho juego y acojonan, sí. En mis fantasías, lo que más me aterroriza del asunto es que pueda venir a devorarme los higadillos un tío verde y medio podrido vestido con una chaqueta andrajosa que reconozca del Zara, porque supongo que el imperio de Amancio Ortega alcanza ya lo funerario (un pedante hablaría de la fuerza de la intromisión de lo terrible en lo cotidiano, o viceversa).

Al menos, algo tengo que agradecer a los que salen de las tumbas: el vídeo de Thriller de Michael Jackson me descubrió al Butano y a Pumares. Pasé tanto miedo aquella Nochevieja de mi tierna infancia (¿1983?) que sufrí varias noches sin poder dormir hasta las tantas, y acabé arrullado hasta el sueño por las estremecedoras fatwas deportivas de José María García y los melodiosos graznidos cinéfilos de Pumares. Me marcaron, y quizá por eso acabé en Periodismo. Lo siento, padre, pero es que esto era irresistible.

Disculpen la digresión. De lo que quería hablar es del curioso combinado que forman últimamente los muertos vivientes y el morro en su versión más descarada. Hace unos meses que circula por Internet un PDF con una gamberrada que se llama La casa de Bernarda Alba zombi.

Hasta una portada falsa de Cátedra se han currado los tíos, y el blog tiene su coña. El fenómeno ha llegado también a las librerías. Umbriel ha editado Orgullo y prejuicio y zombis, de Seth Grahame-Smith, una versión del clásico de Jane Austen que añade difuntos devoradores de humanos a los amores difíciles con final feliz creados a principios del XIX por la escritora inglesa.

Imagino que la invasión de ultratumba tendrá continuación. Me parece bien. Puestos a hacer mierda, por lo menos que pueda salir en el programa de Buenafuente.

ACTUALIZACIÓN
Ha caído en mis manos otra profanación humorística de un clásico. Lazarillo Z, que con el subtítulo que reza ‘Matar zombis nunca fue pan comido’ ya deja clara de qué va la cosa. Empieza a oler…

Anuncios

4 comentarios

Archivado bajo General, Terror

4 Respuestas a “Zombis

  1. Pep

    Yo les cortaba los huevos a estos hijoputas

  2. Yo he leido Orgullo y Prejuicio y Zombis y la verdad es que me parece una chorrada sensata. Que adapte el 80% del libro de Jane Austen es curioso, especialmente descojonante a la hora de retratar situaciones.

    Ahora, este ‘género’ se esta volviendo loco con tanta versión putrefacta.

  3. Venancio

    ¿Y de verdad esta ¿entrevista? te impulsó a estudiar periodismo? No te angusties, seguro que es un desequilibrio químico que tiene cura. Consulta cuando puedas con el doctor Jaus.

  4. Sonya

    Tengo miedo!!!!