Otro mundo

Por mucho que miremos para otro lado o nos encerremos en nuestros paraísos privados, admitámoslo: la cosa anda regulera y ahí fuera hace mucho frío. La caída del Muro de Berlín pareció iniciar una nueva era, una llana autopista que conduciría a todos al paraíso de las tarjetas de crédito y la libertad de expresión, pero veinte años después, aquí estamos: en pleno inicio del traspaso de poderes (China, India, Brasil) que nos llevará a un mundo impredecible; con la única superpotencia matando moscas a cañonazos y renunciando a sus principios (como Occidente en general); el capitalismo renqueando de éxito y excesos; Europa mirando con la boca cerrada, y gran parte del planeta oscilando entre la pobreza, la corrupción rampante y las tiranías. Por no hablar de los chiflados desesperados que sueñan con desvirgar a las huríes del paraíso previo molesto trámite en forma de bombazo suicida. “Contra la URSS se vivía mucho mejor”, digo yo que pensará más de uno en la CIA.

EL DESAJUSTE DEL MUNDO
Perdidos como andamos la mayoría salvo los creyentes (en Dios o en alguna ideología, lo mismo da), no viene mal leer ensayos como El desajuste del mundo (Alianza Editorial), del periodista y escritor libanés instalado en Francia Amin Maalouf, bastante conocido en España por novelas de éxito (y muy recomendables) como León el Africano, Samarcanda o El viaje de Baldassare, y recientemente galardonado con el Príncipe de Asturias de las Letras.

Maalouf, también un celebrado ensayista, abre el libro con una frase que no deja dudas sobre lo que sigue a continuación: “Hemos entrado en este nuevo siglo sin brújula”. El desajuste del mundo es global y afecta a lo intelectual, las finanzas, el clima, la geopolítica, la ética… A pesar de ese punto de partida, elude el catastrofismo y, además de exponer las causas del agotamiento de nuestros modelos sociales (no hay que perderse sus páginas sobre los países musulmanes) y nuestra incompetencia moral, ofrece soluciones para arreglar los problemas planetarios o paliarlos al menos.

Y todo sin salidas de tono, ni golpes en el pecho, ni prepotencia ni sectarismos (lo iba a tener crudo en España), sino con un espíritu conciliador, firme pero tolerante e interesado (y esto sí que lo convierte definitivamente en un señor muy raro) en el diálogo y no en el monólogo. Léelo y acertarás.

Corto y cierro con los versos elegidos por Maalouf para encabezar su libro. Los escribió el poeta estadounidense William Carlos Williams (1883-1963), y son muy apropiados para los tiempos que corren.

El hombre ha sobrevivido hasta ahora
porque era demasiado ignorante
para cumplir sus deseos.
Ahora que ya puede cumplirlos,
tiene que cambiarlos
o perecer.

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2 comentarios

Archivado bajo Ensayo, General

2 Respuestas a “Otro mundo

  1. El hombre elefante

    Por cierto árbitro de las letras, esperaba tu despotrique contra el Ye y el solo.

    A mi cada vez que amongolizan el lenguaje me hacen un favor.

  2. Anónimo

    Grandes verdades, los versos de Carlos Williams me recuerdan a la nostalgia moral de “Bajo el signo de Marte”, libro que ya te recomendé y lo vuelvo a hacer encarecidamente, me apunto este en la wishlist.