La bandera invisible

La bandera invisible es la bandera del humanitarismo, y bajo ella sirvió Peter Bamm (1897-1975), el médico, periodista y escritor alemán dedicado a salvar vidas como cirujano de campaña del ejército de su país en el frente ruso entre 1941 y 1945. Siete años después del final de la guerra, Bamm publicó La bandera invisible (Libros del Asteroide, 368 págs., 18,95 €), una obra autobiográfica en la que plasmó aquella experiencia y dejó testimonio de los sacrificios de muchos para ayudar a quienes sufrían, es decir, de la dignidad y la compasión en mitad de la mayor de las miserias y la crueldad extrema.

El relato, sencillo, directo y vigoroso, es sincero dentro de una subjetividad no disimulada, y no elude el espinoso asunto de los crímenes de los nazis (“los otros”, como los llama Bamm, quien se enroló en el ejército como médico para no tener que trabajar en un periódico adquirido por los nacionalsocialistas). Así, el autor narra una matanza de judíos en Nikolayev (Ucrania), admite que esos crímenes no gustaban entre gran parte de la tropa y muchos de sus oficiales, pero añade que el saberlo y no hacer nada los convertía en cómplices, y escribe lacónicamente: “Nosotros lo sabíamos. No hicimos nada”. A partir de esta descarnada confesión, es el lector quien debe juzgar.

Esa sinceridad (nada fácil ni común en la Alemania de 1952) es la mayor virtud de un relato que alcanza sus mejores momentos en la descripción de la camaradería, el humor y los malabarismos necesarios para atender a los heridos y enfermos, sobre todo durante la caótica retirada alemana, sembrada de “órdenes que no tenían sentido”. Compasivo y contradictorio, La bandera invisible es un libro-homenaje a los hombres y mujeres que supieron sacrificarse por los demás sin esperar nada a cambio, y sólo eso bastaría para salvarlo.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Autobiografía, Crónica, General, Historia

Los comentarios están cerrados.