Libros prohibidos

Oscar Wilde (1854-1900), que era un ‘tío frases’ capaz de vender su alma por una sentencia ingeniosa, dijo una vez: “Una idea que no sea peligrosa no merece llamarse idea”. Un pensamiento atractivo y, como suele suceder con Wilde, más bonito que bueno, o lo que es lo mismo, más brillante que verdadero.

Wilde fustigó con ingenio la hipocresía de la sociedad victoriana, pero acabó siendo su víctima. En 1895 fue condenado a dos años de trabajos forzados “por sodomía y grave indecencia” y la experiencia lo destruyó, abocándolo a una muerte en la indigencia, exiliado en París.

EL RANKING DE LOS NECIOS
He recordado al escritor irlandés y su cita sobre las ideas peligrosas al conocer la lista de los libros que distintos grupos de presión intentaron prohibir en 2010 en las bibliotecas estadounidenses. Este top 10 de la estupidez ha sido publicado por la Asociación Americana de Bibliotecas (ALA)*, que lo elabora periódicamente para reivindicar la libertad de expresión, defendida por la Primera Enmienda de la Constitución de los EE.UU.

Comprendo que haya padres preocupados por los libros al alcance de sus hijos, pero no tienen ninguna legitimidad para negar a los demás el derecho a leer esas obras, y menos cuando se conoce el subversivo listado. Lo encabeza Tres con Tango, un cuento infantil sobre dos pingüinos macho que cometen el nefando pecado de adoptar un pingüinito (es de suponer que semejante desviación lo llevará a desear a las morsas), y se cierra con Crepúsculo, la novelita de vampiros como recién salidos del H&M para morder cuellos de hastiadas princesas de barrio; pero también hay hueco para un clásico como Un mundo feliz, de Aldous Huxley, por su “sexualidad explícita y su lenguaje ofensivo y racista”. Curiosamente, no se quejan del soma, la droga que el gobierno mundial de la distopía de Huxley brinda al personal cuando este anda deprimido, quizá porque este Estado-Dealer tiene su punto ahora que todos debemos ser felices en versión Coca-Cola.

En cualquier caso, hay ausencias notables en la lista de obras a prohibir. Echo de menos la Biblia, con esas hijas de Lot que, ante la ausencia de hombres por los alrededores (Yavé los estaba aniquilando en Sodoma y Gomorra) emborrachan a su padre para que yazca con ellas y las deje embarazadas; la Ilíada, con Aquiles pasando de degollar troyanos mosqueado porque el rey Agamenón le quita a su esclava sexual; la Odisea, con Ulises esparciendo su semilla por el Mediterráneo mientras Penélope, su mujer, teje paciente en Ítaca; o Hamlet, cuyo tío asesina a su padre para usurpar el trono y casarse con la cochina de su madre.

A ver si hay suerte y consiguen expulsar todo este veneno de las bibliotecas, aunque sea el año que viene.

* Aquí tienes la política de la ALA sobre la prohibición de libros.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo General

Los comentarios están cerrados.