Todos somos Ismael

Hay días (épocas) en los que no está uno para nada, aunque no conviene exagerar. A juzgar por las caras que veo por la calle, esto del esplín debe de pasarle a muchos, aunque pocos lo han expresado con el tino de Herman Melville (1819-1891) en el inicio de Moby Dick, una novela monumental que, entre otras muchas ediciones, puede encontrarse en la exquisita de Valdemar, con casi 300 estupendas ilustraciones de Rockwell Kent para la edición de 1930 de The Lakeside Press de Chicago (puedes ver algunas al final del post).

“Llamadme Ismael. Hace unos años -no importa cuánto hace exactamente-, teniendo poco o ningún dinero en el bolsillo, y nada en particular que me interesara en tierra, pensé que me iría a navegar un poco por ahí, para ver la parte acuática del mundo. Es un modo que tengo de echar fuera la melancolía y arreglar la circulación. Cada vez que me sorprendo poniendo una boca triste; cada vez que en mi alma hay un nuevo noviembre húmedo y lloviznoso; cada vez que me encuentro parándome sin querer ante las tiendas de ataúdes; y, especialmente, cada vez que la hipocondria me domina de tal modo que hace falta un recio principio moral para impedirme salir a la calle con toda deliberación a derribar metódicamente el sombrero a los transeúntes, entonces, entiendo que es más que hora de hacerme a la mar tan pronto como pueda. Es mi sustituto de la pistola y la bala. Catón se arroja sobre su espada, haciendo aspavientos filosóficos; yo me embarco pacíficamente. No hay en ello nada sorprendente. Si bien lo miran, no hay nadie que no experimente, en alguna ocasión u otra, y en más o menos grado, sentimientos análogos a los míos respecto del océano”.

Anuncios

4 comentarios

Archivado bajo Novela

4 Respuestas a “Todos somos Ismael

  1. Pingback: Lentas lecturas digitales | Hoy libro

  2. Gonzajda

    Una maravilla ” Moby Dick “, a veces se me hicieron algo pesadas las descripciones marineras pero una maravilla de todas formas.
    Me tienta esa edición con las ilustraciones…

    • Gonzajda, es cierto que ‘Moby Dick’ puede llegar a hacerse pesado a veces (como el volumen de Valdemar), pero te imagino leyéndolo en batín y fumando en pipa en un sillón Voltaire mientras fuera ruge la tormenta…

      Sonya, ¿soy tu prescriptor oficial?

      Gracias a los dos

  3. Sonya

    Genial comienzo para un libro y geniales ilustraciones. ¡¡¡¡Otra gran recomendación!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s